Así son las pruebas de detector de mentiras

Así son las pruebas de detector de mentiras

¿Alguna vez has sentido que tu corazón late más rápido cuando ocultas algo? Esa pequeña reacción física es, precisamente, la base de una de las herramientas más controvertidas y fascinantes de la psicología aplicada y la criminalística: la prueba del detector de mentiras.

Acompáñanos a descubrir qué hay de cierto, qué hay de mito y cómo funcionan realmente estas pruebas.

¿Qué es la prueba del detector de mentiras?

En esencia, una prueba de detector de mentiras no es una máquina que lee la mente, sino un instrumento que registra reacciones fisiológicas. El principio es sencillo: cuando una persona miente, suele experimentar un estrés involuntario que se traduce en cambios sutiles en su cuerpo. 


El examen con el polígrafo es un proceso protocolado donde un examinador analiza estas variaciones mientras el sujeto responde a una serie de preguntas. No se trata solo de "la máquina", sino de la interpretación de esos datos en un contexto controlado. 

¿Qué pruebas se utilizan para detectar mentiras?

Aunque el cine nos ha hecho creer que solo existe una opción, hay distintos enfoques para intentar cazar una mentira:

  • El Polígrafo: El método clásico que mide la presión arterial, el pulso, la respiración y la conductancia de la piel (sudoración).
  • Análisis de Estrés de Voz (VSA): Se basa en la teoría de que el estrés produce micro-temblores en los músculos de la garganta, alterando la frecuencia de la voz de forma imperceptible al oído humano.
  • Electroencefalograma (Brain Fingerprinting): Una técnica más avanzada que busca "huellas dactilares" en el cerebro, midiendo ondas cerebrales ante estímulos específicos.
  • Eye-tracking: Analiza el movimiento de las pupilas y la mirada, basándose en que mentir requiere un mayor esfuerzo cognitivo que decir la verdad.

¿Cuál es la prueba de detector de mentiras más precisa?

Hasta el día de hoy, el polígrafo computarizado sigue siendo el estándar de oro en la industria, especialmente cuando es manejado por un experto acreditado.


Sin embargo, es vital aclarar que ninguna prueba es 100% infalible. La precisión suele rondar entre el 80% y el 90% en condiciones óptimas. La ciencia moderna sugiere que la combinación de métodos (como el polígrafo junto con técnicas de entrevista cognitiva) es lo que ofrece los resultados más fiables, ya que reduce el margen de error causado por el simple nerviosismo.


¿Cómo son las preguntas del detector de mentiras?

No se trata de una charla improvisada; las preguntas están estrictamente estructuradas. Generalmente, se dividen en tres tipos:

  • Preguntas Irrelevantes: Cuestiones neutrales como "¿Hoy es lunes?" o "¿Está sentado en una silla?". Sirven para establecer una línea base de tu estado en calma.
  • Preguntas de Control: Son preguntas sobre faltas menores que casi todo el mundo ha cometido (ej. "¿Alguna vez has tomado algo que no fuera tuyo?"). Ayudan a comparar cómo reaccionas cuando te sientes incómodo.
  • Preguntas Relevantes: Son las preguntas críticas sobre el tema en cuestión (ej. "¿Sustrajo usted el dinero de la caja fuerte?").
  • Dato curioso: El examinador nunca te hará una pregunta "sorpresa". Todas se repasan contigo antes de conectar los sensores para asegurar que entiendes perfectamente qué se te está preguntando.

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